EL FIN JUSTIFICA LOS MEDIOS

“El fin justifica los medios” dice Maquiavelo. ¿Será esto así? La mayoría de las personas hemos utilizado alguna vez esta frase y, también, la hemos hecho nuestra en más de una oportunidad.

Como cuando debes pasar un curso a como dé lugar: estudiar hasta la madrugada, pedirle apoyo a alguien a quien tal vez no le hablas mucho, hacer “ayuda memoria” (que tire la primera piedra quien nunca ha copiado en un examen), sacrificar alguna actividad (no ir a una fiesta, no comer por estudiar, etc). O tal vez pagar para obtener un beneficio: tener un permiso, evitar que te pongan una multa, etc (nuevamente, que tire la primera piedra quien nunca ha coimeado). No obstante, hay ciertos límites (cada quien tiene los suyos) que dependerán de nuestros valores y forma de ser.

Debería ser nuestra meta lograr cada objetivo trazado en pro de nuestro crecimiento profesional y personal, pero qué ocurre cuando para lograr cada objetivo se atenta contra nuestros propios principios. Por ejemplo: el perjudicar a otras personas. O ¿será que si hacemos cosas reprochables, como el perjudicar a otras personas, es porque no tenemos principios ni valores? ¿Y si la persona a la que se perjudica es supuestamente un amigo?

Particularmente, creo que está perfecto tener nuestras metas claras y trabajar muy duro para alcanzarlas. Sin embargo, sé que existen muchas personas que teniendo sus metas bien definidas, les importa un pepino perjudicar a otros con tal de llevar a cabo sus planes.

En cuanto al perjudicar a un amigo, yo creo que es imposible perjudicar, adrede, a un amigo. Y si esto ocurre es, simplemente, porque no es un amigo de verdad.

Considero negativo todo esto porque se va creando el karma. Supongo que lograr tus objetivos a costa de perjudicar a otras personas será fácil cuando no tienes principios ni valores definidos. De cualquier forma, es triste que existan personas que van por el mundo creando enemistades (pensé en colocar: perdiendo amistades, pero lo cierto es que un amigo no perjudica).

Sea como sea, pienso que ya es mala leche perjudicar, intencionalmente (sea cual sea nuestro fin a alcanzar), a cualquier persona; mucho más si con esa persona tenemos algún tipo de cercanía. Ahí no hay valores, no hay principios, no hay escrúpulos.

Entonces, para mí, el fin no justifica los medios si es que para ello debo perjudicar a alguien. Iría contra mis principios.

Buena suerte a todos.

Saludos.

Zu

P. D. valgan las redundancias 😊

“POR TELÉFONO NO, NO QUE VA”

Como dice Haruki Murakami “voy a esforzarme para poder contarlo todo de una manera lógica y sistemática dentro de mis posibilidades” .

Cuando M me dijo que no me quería, no lo hizo mirándome a los ojos, ni siquiera frente a frente, lo hizo por teléfono.

Durante varios días había notado que ya no respondía mis mensajes de whatsapp como antes. Ya no escribía preguntándome si había llegado bien a mi casa. Por último, hubo noches en que no me llamaba y se desconectaba del whatsapp sin despedirse, sin darme las buenas noches, como solía hacerlo. Pese a ello, no se me ocurrió el desenlace que venía.

Por supuesto que repasé una y otra vez los sucesos de las últimas semanas. Lo único que encontré fue una discusión por teléfono (para variar…) que tuvimos como quince días atrás. Fue una tontería, aunque no, la verdad es que no fue ninguna tontería. Le reclamé el hecho de que haya leído un mensaje que le envié y no lo haya respondido (tal vez suene infantil, sin embargo me quedaba claro que él tenía otras prioridades y eso me preocupaba). Se excusó de mil maneras y yo terminé por hacerme la de “la vista gorda”. Total, siempre alguien tiene que ceder, pensé. Mi intuición me decía que su interés por nuestra relación había pasado a un segundo plano; y, a pesar de eso, yo quería revivir la “llama”, creí que podía hacerlo.

Después de esa discusión, todo siguió aparentemente normal entre nosotros. Noté que mientras nuestra comunicación en persona era buena, por celular no lo era tanto, cada día hablábamos menos. Pensaba que lo que debía importar era nuestra comunicación en persona; no obstante, sabía que no era bueno tener tantas dudas. Me daba pena pensar que nuestra relación de casi un año estaba llegando a su fin. Habíamos hecho muchos planes, incluso M me regaló una sortija (una alianza, dijo), de él salió que pediría mi mano para nuestro primer aniversario. Hasta me habló del viaje de “luna de miel”. Increíble. Yo, ilusionadísima, comencé a buscar el destino perfecto. Le enseñé varias alternativas. Como a los dos nos gusta mucho la playa, encontré unos paquetes interesantes: trip por las playas de Costa Rica, varias opciones en Cancún y un crucero por Bahamas. Él estaba encantado.

A los pocos días, la hermana de mi madre falleció y tuvimos que viajar a Piura. Yo estaba triste y lo único que quería era sentir el apoyo de M en esos momentos difíciles para mi familia. Los cinco días que estuve de viaje, fui yo quien escribía. Él me llamó unas tres veces, creo; después me dijo que no quería importunar porque seguro yo estaba muy ocupada. Yo sólo quería su apoyo, sentir que le importaba lo que me estaba pasando; y, evidentemente, él con sus actos me demostraba todo lo contrario.

Un día antes de regresar de Piura no pude contenerme y lo llamé por teléfono. Le reclamé su alejamiento, su frialdad, su falta de interés. Estaba triste y ofuscada. M no reprimió más su sentir y sentenció: sabes qué Mariela, perdóname por lo que voy a decir. Siento que lo nuestro ya no es lo mismo. Te quiero, pero no como para casarme contigo.

Mi mundo se derrumbó en unos segundos. “Te quiero, pero no como para casarme contigo”. Sentí un puñal en el corazón. Se desmoronaron todos los planes que habíamos hecho (sí, en plural porque el alimentó muchos de esos planes). Sentí que perdía “el norte”. Quería a M, me proyecté con él y me falló. Me fallé yo misma por proyectar expectativas tan altas en alguien que no me amaba.

_ ¿Cómo? ¿Por qué dices eso? ¿Cómo te atreves a decirme eso por teléfono M? ¿Estás loco?– las lágrimas resbalaban por mi mejilla.

_ Lo siento Mariela. No quiero discutir más.

_ Ok. Regreso mañana. Ahí hablamos.

Todo ese día traté de no pensar en lo que M había dicho, pero era casi imposible, sus palabras resonaban en mi cabeza. Ni bien regresé, lo llamé. Me contestó que estaba ocupado en ese momento, que me llamaría cuando se desocupara.

Todo lo que había pasado, cómo había pasado, me resultaba tan absurdo. A sus casi cuarenta años M era el tipo más inmaduro que pude haber conocido. ¿Terminar por teléfono? . No puedo creerlo. Por qué me dijo todo lo que me dijo en ese año juntos sino estaba seguro que realmente me quería. Pienso que es maldad el engañar a una mujer de esa manera: ilusionándola. Es una burla.

Una semana después de regresar de Piura M me llamó para conversar. Esa semana en la que me evadió, estuve mal, literal. No puedo negarlo, el frasco de Rivotril en mi mesa de noche no me permitiría hacerlo. Llegaba zombi a la oficina. Me equivocaba en el trabajo (mi jefe me llamó la atención en varias oportunidades). El maquillaje podía cubrir mis ojeras, pero no mi tristeza. Odiaba a M por ser tan imbécil e inmaduro. Tenía cólera conmigo misma por estar sintiéndome mierda por alguien a quien no le importó lastimarme.

Cuando me llamó para conversar, yo sabía que no íbamos a arreglar nada. Por más que algo dentro de mí quería hacer “borrón y cuenta nueva” (lo quería todavía, recién había pasado una semana desde que me terminó). Traté de mantenerme con la cabeza fría, no podía pensar en la posibilidad de regresar con M. Si hizo lo que hizo una vez, lo hará otras veces, eso lo tengo clarísimo. Ya nada podría volver a ser como antes. No había marcha atrás. M ya era pasado.

Nos vimos en el bar que está cerca a su oficina. Ambos pedimos Chilcanos. Él, recontra fresco, comenzó a contarme que su empresa había conseguido un nuevo cliente, estaba contento. Que las utilidades del próximo año serían muy buenas. Que estaba pensando en llevar otra maestría.

_ Mira M, al grano. ¿Qué pasó? – tomé un gran sorbo de mi bebida.

Respiró hondo, se puso nervioso, tenía la mirada fija en su vaso. Demoró en responder. Yo estaba serena, felizmente. La semana anterior lloré tanto que ahora, al verlo tan fresco como si no hubiera pasado nada, no tenía más ganas de llorar. Sólo sentía indignación.

_ Perdóname. Todo es mi culpa. Siento que algo se quebró. No sé en qué momento pasó. No quiero hacerte perder el tiempo. Dejemos las cosas ahí.

_ No creas que pidiendo perdón solucionas el daño que me estás causando. Hablamos de un futuro juntos. Cómo pudiste ilusionarme hablándome de viajes de luna de miel, de vivir juntos, de formar una familia y todo. Eso no se hace. Encima me diste este anillo de mierda – en ese momento me saqué el anillo y lo puse junto a su vaso de Chilcano – Oro blanco ¿no?. Eres tan mentiroso y yo tan tonta en creerte cuando hace semanas me dabas indicios de que andas en otras cosas.

_ Mariela no digas eso. Yo sí te quise. Siento lo que pasó y te juro que no hay una tercera persona. Todo esto es mi culpa – agachó la cabeza como niño que es reprendido por su madre.

_ Por supuesto que es tu culpa – no sé de dónde saqué fuerzas y me mantuve serena. Me paré, vi sus ojos llorosos y me dio más rabia porque a mis treinta años he visto varias “lágrimas de cocodrilo”, y esas no eran la excepción.

En ese momento no lo sabía, pero gran favor que me hizo M al dejarme con el corazón roto y con el recuerdo de haber recibido un anillo de mierda (disque oro blanco cuando resultó ser simple bisutería). Fue sensato al decirme que no me quería y que no perdamos el tiempo. Pero cuando salí del bar, subí al taxi comencé a llorar desconsoladamente, incluso, creo que lloré más que en el funeral de mi tía. Duele, claro que duele, que el hombre que tú quieres y con el que te has proyectado te diga que ya no te quiere. Además, me quedaba claro la existencia de otra mujer en su vida.

Gracias M porque por ti toqué fondo y cuando llegué ahí no me quedó otra que salir y te dejé ir totalmente. Ahora me siento totalmente libre y con la confianza de que encontraré a alguien con quien las ilusones se vuelvan realidad.

FELIZ 2020

Como lo he contado en algún momento, esta época del año me encanta. Hago una especie de balance de todo lo hecho y vivido en el año que está por acabarse (como diría Gloria Trevi: El recuento de los daños 😁) y pienso en las mejoras o propósitos que haré para el siguiente año.

Antes para mí el fin de año era: borrón y cuenta nueva. Me gustaba pensar que atrás quedaban todos los errores y malas vivencias del año y estábamos por empezar un nuevo capítulo de nuestras vidas. Ahora ya no pienso así, de lo hecho y vivido en el año debemos partir para seguir avanzando, corrigiendo y logrando nuevos propósitos 🤓.

Este año que está por acabarse, el Señor me ha regalado más de lo que pude desear 🙏.

Estoy muy contenta porque llevé mi segundo taller de escritura ✍️. Me hice mi primer tatuaje ❤️. Cambié de trabajo. Me mudé sola a Lima. Hice una locura 🏖️. Conocí tres países 😍. Pensé en muchas cosas admirando la “Garganta del Diablo” 😇. Llevé mi primer taller de mindfulness y yoga. Conocí el Cañón del Colca y me maravillé al ver a un cóndor sobrevolar la superficie 🤩(no todos los visitantes tienen este privilegio). Me ilusioné una vez más. Conocí lindas personas (y otras no tanto). Hice nuevas amistades. Me perdí varias veces en la ciudad 🤗. Obtuve mi primera papeleta por exceso de velocidad (qué orgullo…) 🤦‍♀️. Leí veintidós libros y escribí once relatos ❤️ (¿será que lo que escribes es proporcional a lo que lees?). Lloré, pero reí muchísimo más 😄.

En el 2019 aprendí:

A confiar en mi Intuición, aunque me haya causado algunas angustias ha sido certera.

A respirar para tranquilizarme.

A ser más tolerante con personas con las que tengo incompatibilidades.

Que no es más feliz quien sonríe sino quien está en paz.

Que todo llega en esta vida (soy prueba fiel de ello) y es que los tiempos de Dios son perfectos.

Que debemos tener cuidado con lo que deseamos porque se puede volver realidad.

Que la soledad es buena compañía si nuestro corazón está en paz.

Que no es cierto todo lo que me dicen.

Que la felicidad es una decisión.

Que la salud es el regalo más grande que nos puede dar Dios.

Me siento agradecida conmigo misma por haberme permitido arriesgar y emprender nuevos retos que tal vez en otro momento de mi vida no los hubiese asumido. Y por entender y aceptar que todo depende de mí.

Como sea, a pesar de todos los retos y aventuras que me he atrevido a afrontar, sigo siendo la misma chica tímida que toca madera para dar “la contra” a algo que ha dicho, que trata de hacer las cosas bien, pero si no salen como espera sólo respira y dice: “pudo ser peor” o “por algo no pasó” y que vive agradecida con Dios por todo lo que le da 🙏.

Para mí el 2019 fue grandioso y de mí depende que el 2020 sea mágico!

Les deseo a todos un 2020 lleno de aprendizaje, de nuevas metas, nuevos logros, nuevas historias, nuevas anécdotas, nuevos libros, muchos viajes, muchos sueños cumplidos, mucha osadía y sobre todo ¡muchas alegrías!

Alas y buen viento.

Zu.

NAVIDAD Y EL AMIGO SECRETO

En estas fechas navideñas, en la mayoría de trabajos realizan el juego del amigo secreto que viene a ser una suerte de intercambio de regalos. Sería bonito si todos los que juegan fuesen amigos o por lo menos buenos compañeros, así las notitas diarias que se envían (los que quieren enviar notitas con algún presente) serán sinceras y no un acto de mero cumplimiento.

Este año decidí no participar en este juego que realizaron en mi trabajo porque estaban participando compañeros con los que a las justas cruzo un: “hola” o “buen día”. Entonces, no quise verme en el apuro de estar enviando notitas a alguien con quien no hablo y mucho menos tener que regalarle algo a alguien que prácticamente no conozco.

Una amiga me contó que en su trabajo hicieron este juego y que el más entusiasta era su jefe (un misógino declarado). El día de la entrega de regalos, él no acudió a la oficina pero envió el regalo que había comprado con una compañera de oficina. Para sorpresa de mi amiga, ella era la amiga secreta de su jefe. Después de todos los impases ocurridos entre ellos dos, mi amiga sintió que ese regalo era sólo por cumplir (nada más impersonal) … Al igual que mi jefe que tampoco participó en la entrega de regalos y me pidió que le entregara su regalo a su “amigo secreto”, al darme el obsequio me dijo: por favor le entregas, ya cumplí…

Y yo me pregunto: ¿Acaso el famoso jueguito del amigo secreto se trata de cumplir con entregar un regalo a una persona por la que, sinceramente, no sientes la mínima estima?

Para ello sería mejor quedar con un grupo de amigos (que se estiman y aprecian) realizar un intercambio de regalos donde uno con gusto compra algo para su amigo con el fin de sorprenderlo y demostrarle el afecto y/o cariño que se le tiene. Hace tres años con mis amigos de la universidad hicimos un intercambio de regalos pese a que estábamos en diferentes ciudades. Nos queremos mucho así que no reparamos en enviar los regalos por encomienda a nuestro “amigo secreto” 😉.

Me parece feo y de mal gusto estar comprando regalos por cumplir con una “tradición social navideña” (por llamarla de alguna forma).

Más allá que en la Navidad recordemos el nacimiento de Jesús, pienso que cada uno vive y le da el significado a la Navidad que uno quiere o que uno cree. Por ejemplo: para mí lo único que importa en Navidad es que mi madre, mi abuela y mi hermana tengan salud y una sonrisa en los labios y en los ojos.

¿Ustedes qué piensan?

Les deseo unas felices fiestas con amor y regalos sinceros 😉.

Zu 🎄

ANA

Si supiéramos cuánto tiempo pasará para volver a conversar con alguien tal vez seríamos más cariñosos, amables, empáticos, agradecidos y trataríamos de decirle a esa persona lo que significa para nosotros. Sólo tal vez…

Hace poco más de dos años que me reuní con dos amigas muy queridas en Trujillo. Fue un sábado por la noche a la salida de mis clases de maestría. Después de varios meses pudimos reunirnos pese a estar en la misma ciudad los fines de semana. Fuimos a cenar al Coco Torete del Real Plaza. Katty y yo aún no decidíamos que pedir cuando Ana propuso una parrillada para dos (que alcanza para tres) más una porción de anticuchos y una jarra de sangría. Ambas aceptamos y cerramos las cartas. Vino el mesero y Ana hizo el pedido. Conversamos sobre: nuestras clases (ellas dos hacían la maestría en la Nacional) y sobre los últimos sucesos de nuestras vidas.

Esa noche nos faltó tiempo para seguir conversando. Entre otros chismes, Ana nos contó que se había burlado de fotos y publicaciones que “alguien” había hecho. Ella es así, no le importa terminar peleándose con alguien con tal de defender a una amiga 🙂.

Como siempre, Ana se encargó de dividir la cuenta y dar el cambio (algo que a Katty y a mí nos confunde 🤗). Caminamos por el centro comercial y nos sacamos una foto, la que ahora veo con nostalgia porque no sé bien cómo ni por qué, tiempo después Ana y yo nos distanciámos. Fue un mal entendido que ambas dejamos pasar y ahora no puedo recordar bien qué cosa fue…

Hace unos días traté de hablarle, y hablamos un poco, pero ya no era lo mismo. Bueno, es que también hace muucho que no hablábamos.

Sé que sigue siendo la chica divertida, juerguera, fresh y jodelona que conocí.

Gracias Ana por la complicidad de tantos años, desde segundo ciclo en la universidad. Vienen a mí tantos, tantísimos recuerdos tuyos, nuestros…

Gracias por defenderme y por burlarte públicamente de ya sabes quien 😅 (nos reímos tanto con los screenshot que me enviabas).

Gracias porque aunque ya no hablemos sé que cuando vaya a Cutervo tengo donde quedarme 😁.

Y si un día me llegas a leer, sé que también recordarás nuestra amistad y complicidad.

NO ESCUPAS AL CIELO QUE EN LA CARA TE CAE

En mi vida han sucedido los eventos que yo, públicamente, había dicho que rechazaba, que no me gustaba o que no toleraba. Por un golpe de “mala suerte” o “castigo divino” terminaba sucediendo estas cosas. Irónicamente, es hasta ahora que llego a estas conclusiones. Tal vez si me hubiera percatado de que todo lo que rechazaba públicamente terminaba sucediéndome, me hubiera ahorrado varios altibajos en mi vida (ok el “hubiera” no existe). Ahora doy fe que el “no escupas al cielo que en la cara te cae” es totalmente cierto. Por ejemplo:

Cuando me preguntaban, a los trece o catorce años, qué carrera iba a estudiar, varias veces respondí, muy segura y hasta arrogante: aún no lo tengo claro pero sé que no estudiaré ni Medicina ni Derecho. ¿Por qué? me preguntaban extrañados. Y yo contestaba suelta de huesos: Porque son las carreras más comunes, yo quiero algo diferente… Un año después empecé a inclinarme por Derecho y terminé titulándome de abogada.

▶️ No escupas al cielo que en la cara te cae.

En la adolescencia, mis gustos en cuanto a chicos eran básicamente: de tez blanca, caritas de buena gente y lacios. Solía decirles a mis amigas: los morenos no me gustan, paso… A los dieciséis terminé templándome bien feo de un morocho medio trinchudo 😅.

▶️ No escupas al cielo que en la cara te cae.

Crecí rodeada de mis primos (mayores y menores). Uno de mis primos mayores es todo un personaje de película, pero de película de terror: mitómano, mujeriego, borracho, el alma de las fiestas… (como primo es recontra chévere, pero como pareja…my God). Siempre me cayeron mal los tipos así, los evitaba y rechazaba, hasta decía de sus enamoradas: ilusas no se dan cuenta con quién están. Un día bajé la guardia y yo fui la ilusa que terminó hasta las orejas con un Pepe Lucho 😂.

▶️ No escupas al cielo que en la cara te cae.

De todas las ramas del Derecho, por la que menos sentí inclinación desde siempre fue Derecho Penal, incluso me metía a los cursos de “Derecho Penal” y “Derecho Procesal Penal” con el profesor más “fácil”. Y por esos azares de la vida que uno no se explica, terminé trabajando en esta área 🙄.

▶️ No escupas al cielo que en la cara te cae.

En los últimos años, en conversaciones con amigos, sacando la cuenta del kilometraje que vamos acumulando y que cada vez somos menos los solteros sin hijos, es constante el manifestar que queremos encontrar a “esa persona” que sea soltera y que aún no tenga hijos, ¿es mucho pedir eso a nuestros treinta y picos? 🤔En varias ocasiones he repetido que quiero una “combi vacía” y lo primero que hago es fijarme en un hombre soltero, pero con hijo (conozco a varios que les ha caído este escupitajo).

▶️ No escupas al cielo que en la cara te cae.

Ahora miro para atrás y la explicación que le doy a cada escupitajo que en la cara me ha caído es simple: Dios me enseña a ser humilde y a no decir “de esta agua no he de beber”. A ver si ya voy aprendiendo.

Zu

PSÍQUICA

Será por mi signo zodiacal o por mi carta astral o simplemente es mi forma de ser, el ser medio psíquica. Me refiero a que creo mucho en la interpretación de los sueños, en la intuición, en la vibra, en la Astrología. Es algo que viene de familia. En mi casa siempre he escuchado a mi abuelita comentar el significado de los sueños, ni que decir de mi tía Amada que en varias oportunidades ha dejado a todos angustiados por algo que soñó ya que el significado de sus sueños son certeros, o de mi tía Teshi que te pregunta cuándo es tu cumpleaños y te va “mapeando”, una vez le preguntó a un ex enamorado mío qué fecha cumplía años, él le respondió: dieciséis de mayo y ella sentenció: uy eres muy bueno, pero muy mujeriego también. 😂

Es cierto, uno mismo le da el significado a las cosas, a los sueños, a las “casualidades”; no obstante, varias veces he tratado de negarme al significado de algún sueño feo o negativo. He tratado que suceda algo diferente, pero no sé por qué termina sucediendo lo que temo, lo que no quiero que pase, lo que en el fondo sé qué significa pero no quiero que suceda. No encuentro explicación a esto. Por ejemplo: cuando mi papá estaba internado en el hospital y yo soñaba con una niña pequeña (casi siempre era la sobrinita de mi ex enamorado) ese día mi papá se descompensaba. Al principio creí que era una casualidad, pero en los nueve meses que él estuvo internado sucedió siempre. Cada vez que yo soñaba con esa niña, él se ponía mal. No había forma de evitar que suceda eso. ☹️

En mayo del 2018 soñé con toda mi familia reunida en la casa de mis abuelitos en la Sanidad, vi a todos mis primos y tíos degustando un almuerzo (parecía Cabrito a la norteña). En la cocina había varias ollas grandes llenas de comida. Para mi familia soñar con comida es augurio de funerales. A los cuatro meses de aquel sueño mi abuelito falleció. Mis primos y tíos que residen en Estados Unidos vinieron a Perú y estuvimos reunidos en la casa de la Sanidad. No hubo risas, pero sí hubo mucha gente y comida.

Similar me pasa con las pesadillas. Cuando algunos familiares cercanos han partido los he sentido aunque no he sabido precisamente quién es el que se va. Siento dedos en mi brazo o su brazo en la yema de mis dedos. Hace trece años mi primo Renzo falleció en un accidente, un mes antes de su deceso me daban pesadillas todos los días. En ese año compartí habitación con mi prima Danitza, casi a diario tenía que pasarme a su cama porque no podía dormir tranquila en mi cama. No sé por qué él me despertaba y me asustaba. Un día después de almuerzo me quedé dormida en el sofá, a lado de mi tía Amada que estaba llenando el crucigrama, y aún así Renzo me asustó. Me daban pesadillas de noche y de día, estando sola o acompañada. Todo ese mes anduve zombi hasta que me dieron la lamentable noticia de su partida.

Las interpretaciones de mis sueños con el tiempo se han ido perfeccionando (por decirlo de alguna forma) sobretodo cuando se tratan de sueños con joyas o alhajas. Cada vez que sueño con estos accesorios, a los pocos días me entero del embarazo de alguien que conozco.

Hace poco más de una semana soñé con una pulsera, pero no era de oro (como en casi todos mis sueños) sino de bisutería. Me desperté pensando si habría alguna diferencia en el significado del sueño por no ser una joya de oro sino una simple bisutería. Pensé que tal vez había soñado eso por lo que le había pasado a una amiga a la que le regalaron un anillo supuestamente de oro blanco y resultó ser de “canchita”…😔

A los pocos días mis predicciones resultaron certeras, a través de Facebook me enteré que un compañero de facultad había tenido un bebé, que una compañera (de la facultad de Derecho también) está gestando y vi que una ex compañera de trabajo recién había dado a luz a su segundo bebé. Se lo conté a Laura, que es otra psíquica e incluso tiene unos sueños tan reveladores (casi como los de mi tía Amada) y me dijo sorprendida: ¡Amiga! Yo me he soñado comiendo una fruta, para mí eso es embarazo y si tú has soñado con joyas debe ser porque alguien que ambas conocemos va a tener un bebé.

A los dos días, mientras conducía y conversaba con Laura, recibí un mensaje de una amiga que me decía que necesitaba hablar conmigo (por si acaso leí el mensaje en un semáforo en rojo, no se alarmen). Ni bien terminé de contarle a Laura lo del mensaje de esta amiga en común, me dijo: ¡Está embarazada! A lo cual respondí: ¡Lo mismo estoy pensando!

Por la noche mi amiga me llamó y me confirmó la noticia. Después de increparle el hecho de que habíamos quedado que a nuestros treinta y picos todavía no “sentaríamos cabeza” y que aún a partir del próximo abril comenzaríamos a hablar del tema la felicité de corazón y lloré de la emoción de que una de mis mejores amigas va a tener un bebé.

Con ella ya sólo me queda Katty, que está totalmente advertida que no puede casarse hasta que yo esté comprometida (jajaja lo siento Jordy promesas son promesas You Know).😜

Como dice mi papá: “Los sueños, sueños son”.

¡Abrazos y buena vibra!

Zu 🍀

LA VERDAD POR DELANTE

El otro día escuché que las personas mentimos unas doscientas veces al día. Me quedé pensando en esta cifra porque yo digo muy pocas mentiras y son del tipo: no estoy comiendo harinas (cuando me acabo de empujar una tajada de torta de chocolate) o cuando no quiero salir y digo que me quedé dormida 😊. De ese tipo de mentiras monses (inofensivas) son las que yo puedo decir. De todas formas, mi papá siempre me recuerda que “las mentiras sólo engañan al que las dice”.

No ha faltado el chico que al conocerme y preguntarme a qué me dedico me ha dicho: si eres abogada entonces eres mentirosita… Qué tal concepto que tienen de nosotros, los abogados. O sea sí, conozco a unos recontra mentirosos (y bueno fuese que sólo mintieran en lo concerniente a su trabajo… ) no obstante, no todos somos de esa calaña 😇.

En fin, hay personas que no sólo mienten con una facilidad increíble sino también con una convicción genuina. No justifico las mentiras, para nada, pero mientras no hagan daño a alguien creo que no hay mayor problema. El problema está cuando lastiman, cuando hacen daño, cuando engañan…

Es como cuando conoces a alguien y, obviamente, ambos se venden la mejor versión de sí mismos y poco a poco se van conociendo en verdad. Eso es lo común, “lo normal”. Pero qué pasa cuando comienzas a conocer a la persona al terminar la relación. Una frase que mi prima me dijo y se quedó grabado en mí fue: “Conoces realmente a alguien cuando se acaba la relación” 🧡 y con el transcurrir del tiempo puedo dar fe de ello. Qué loco el darte cuenta que conoces a alguien cuando sale de tu vida y no cuando entra 🙄.

En cuanto al tema de parejas, no miento, desde el inicio les digo quién soy yo para que luego no se sientan estafados 🤗. Puedo exagerar un poco la realidad, imagino y fantaseo, pero no engaño, más bien a mí me han engañado…

Hace unos días, una buena amiga recién conocía al hombre con quien había compartido tres años de su vida, y era totalmente diferente a la persona que ella creía que él era. Eso duele, por supuesto que duele. ¿Cómo la persona en que uno más confía te puede tratar de una forma tan vil?

No puedo comprender por qué la maldad de algunas personas al engañar, olvidan que en esta vida todo lo que damos regresa. Por eso todo lo que se haga con amor y sinceridad regresa a ti, no importa como paguen los demás.

.

.

P. D. A ti que me lees con tristeza y frustración porque te han hecho un gran daño. Te prometo que todo pasa. No te sientas mal ni te culpes. No estás sola.

Mis amigos son lo y los que ayer fueron

Soy de muy pocos amigos y a mis amigos más entrañables los puedo contar con los dedos de una mano. Así no nos veamos tan seguido como desearía y a pesar de vivir en distintas ciudades siempre estamos en contacto, tratamos de mantenernos “al día” en los sucesos de nuestras vidas.

Pienso que mis amigos más entrañables son de las mejores personas que existen, con sus defectos y virtudes son realmente admirables por lo que son y por lo que con esfuerzo han conseguido. Yo los admiro a cada uno.

En alguna época me distancié de alguno de ellos por irrelevancias, ahora que lo pienso esas irrelevancias son parte de la inmadurez de la adolescencia o primeros años de juventud (vale decir que nos conocemos más de catorce años). Ahora que los cinco somos profesionales (dos ya son madres) y estamos curtidos de experiencias de toda índole les agradezco que me sigan teniendo en sus vidas 🤗.

Les agradezco no sólo porque leen lo que escribo y aún me tienen en sus vidas, sino por soñar y alucinar viajes y negocios juntos ✈️. Les agradezco que me escuchen y aconsejen (cada uno desde su punto de vista) sin juzgar ni criticar. Gracias por confiar en mí y por poder confiar en ustedes. Gracias por el aguante de tantísimos años 😊.

Es lindo que pese al tiempo y la distancia la amistad se mantenga intacta 🍀.

📍Gracias “gordi” por estar en mi vida a pesar de mis histerias y ansiedad sabes aguantarme. Tú eres mi cable a tierra con tu bullyng permanente. Amo tu millenial life.

📍Gracias “cachete” porque pese a tu agitada vida siempre puedo contar contigo para inyectarme realidad, gracias por escucharme, por los consejos, las risas y los recuerdos de toda una vida.

📍Gracias “manzana” por tu empatía genuina, por hacerme ver las cosas desde otra perspectiva, por los consejos (que ninguna hace caso 😁) y las anécdotas y recuerdos de toda una vida. Entre locas nos entendemos perfectamente 😊🤦‍♀️

📍Gracias “china” por ser mi soul sister, por tu ternura, cordura y amistad sincera. Ya nos hemos dicho todo lo que sentimos la una por la otra 🌈😁

📍Gracias “laurel” por ser la persona más perseverante y con una fe inquebrantable que conozco. Mil gracias por el aguante de tantas horas en el teléfono hablando de las cosas más serias e importantes como hablando de huevadas 😁😎. Gracias amiga 😘.

Espero que todos tengan personas especiales en sus vidas con quien compartir las penas y alegrías sin temor a que nos vayan a fallar, así todo se hace más llevadero 😉.

Zu