UNIÓN DE HECHO

Cada vez son más las parejas que optan por convivir sin tener planes de casarse. Algunas después de un tiempo de vivir juntos deciden celebrar su matrimonio. Otras, después de convivir durante un tiempo dan por finalizada la relación y cada quien por su lado. Y hay otras parejas que conviven durante muchos años, incluso hasta que la muerte los separe y nunca deciden casarse.

Cabe mencionar que en muchos de los casos de convivencia existen hijos de por medio y también muebles e inmuebles adquiridos.

Particularmente, yo no soy partidaria de la convivencia sin estar casados. Llámenme mojigata, anticuada, puritana… No obstante, respeto a las personas que afirman que es suficiente el compromiso existente entre ambos para vivir una vida juntos. Bien por ellos les deseo muchísimos años de felicidad y una familia compenetrada.

En este post quiero dar algunos alcances sobre la Unión de Hecho, tal vez pueda ayudar a alguien en algo.

Nuestra Constitución en su artículo 5, define a la unión de hecho como: “La unión estable de un varón y una mujer, libres de impedimento matrimonial, que forman un hogar de hecho, da lugar a una comunidad de bienes sujeta al régimen de la sociedad de gananciales en cuanto sea aplicable”.

La Unión de Hecho es la forma legal de reconocer el Concubinato, y es la convivencia libre y voluntaria entre un hombre y una mujer libres de impedimento matrimonial, que haya durado por lo menos dos años continuos, para alcanzar finalidades y cumplir deberes semejantes a los del matrimonio.

En los últimos años a los convivientes se les ha reconocido no sólo derechos patrimoniales sino también derechos personales. Para que una unión de hecho goce de la totalidad de derechos reconocidos es ineludible que sea declarada judicialmente o que se encuentre inscrita en el Registro Personal de Registros Públicos.

El proceso judicial de reconocimiento de unión de hecho se inicia, en la mayoría de los casos, cuando uno de los convivientes fallece o debido a la decisión unilateral de uno de sus integrantes de dar por concluida la convivencia. Algunos de los problemas al acudir a esta vía son las pruebas y la duración del juicio, ya que estamos ante un proceso de conocimiento.

Son indicios concurrentes para acreditar la relación convivencial:

  • La declaración del domicilio en la expedición del DNI.
  • La consignación del mismo domicilio en escritura pública.
  • La prueba de la relación sentimental de ambos.
  • El certificado que guarda relación con el conjunto de indicios señalados.
  • Declaración de testigos.

 La Unión de Hecho también puede ser reconocida vía notarial para su inscripción en el Registro de Personas Naturales de  SUNARP con esta acción se reconocen los derechos de los concubinos ante el Estado.

Su reconocimiento vía notarial es un procedimiento no contencioso que requiere el consentimiento de ambas partes, es necesario que hayan convivido no menos de dos años continuos. Se presenta una solicitud ante el notario, quien manda publicar un extracto de dicha solicitud en el Diario “El Peruano” y otro diario de amplia circulación de la localidad. Transcurridos quince días útiles desde la publicación del último aviso, sin que se hubiera formulado oposición, el notario extiende la escritura pública con la declaración del reconocimiento de la unión de hecho entre los convivientes y remite los partes al Registro Personal del lugar donde domicilian los solicitantes. En caso de oposición, el notario remite los actuados al Poder Judicial. Si los convivientes desean dejar constancia de haber concluido su estado de convivencia, podrán hacerlo en la escritura pública en la cual podrán liquidar el patrimonio social, para este caso no se necesita hacer publicaciones. El cese de la convivencia también se inscribe en el Registro Personal.

A diferencia del matrimonio, donde existe la opción de elegir entre dos regímenes patrimoniales; en la Unión de Hecho el régimen patrimonial es único y forzoso: Sociedad de Gananciales. Todos los bienes y deudas adquiridas durante la convivencia formarán parte del patrimonio social de ambos concubinos, entendiendo que se constituye la sociedad de gananciales desde el inicio de la convivencia y no desde que es declarada judicialmente o inscrita en el Registro Personal porque este reconocimiento es declarativo y no constitutivo. Por consiguiente, al concluir la unión de hecho también se liquida la sociedad de gananciales y los bienes sociales que hubieren adquirido deberán ser repartidos en partes iguales. Son aplicables algunas de las normas relativas a la sociedad de gananciales reguladas para el matrimonio.

Con respecto a la pensión de viudez, las leyes correspondientes la reconocen sólo para uniones matrimoniales, lo cual ha dado lugar a que jurisprudencialmente se haya desarrollado este tema y si bien, en un principio la pensión de viudez para la conviviente supérstite fue denegada por el Tribunal Constitucional, posteriormente cambió su pronunciamiento reconociendo la pensión de viudez para la conviviente a pesar de no estar reconocida legislativamente.

Espero haberlos podido ayudar con estos alcances sobre Unión de Hecho

 

Un abrazo.

 

Zu

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