NO ESCUPAS AL CIELO QUE EN LA CARA TE CAE

En mi vida han sucedido los eventos que yo, públicamente, había dicho que rechazaba, que no me gustaba o que no toleraba. Por un golpe de “mala suerte” o “castigo divino” terminaba sucediendo estas cosas. Irónicamente, es hasta ahora que llego a estas conclusiones. Tal vez si me hubiera percatado de que todo lo que rechazaba públicamente terminaba sucediéndome, me hubiera ahorrado varios altibajos en mi vida (ok el “hubiera” no existe). Ahora doy fe que el “no escupas al cielo que en la cara te cae” es totalmente cierto. Por ejemplo:

Cuando me preguntaban, a los trece o catorce años, qué carrera iba a estudiar, varias veces respondí, muy segura y hasta arrogante: aún no lo tengo claro pero sé que no estudiaré ni Medicina ni Derecho. ¿Por qué? me preguntaban extrañados. Y yo contestaba suelta de huesos: Porque son las carreras más comunes, yo quiero algo diferente… Un año después empecé a inclinarme por Derecho y terminé titulándome de abogada.

▶️ No escupas al cielo que en la cara te cae.

En la adolescencia, mis gustos en cuanto a chicos eran básicamente: de tez blanca, caritas de buena gente y lacios. Solía decirles a mis amigas: los morenos no me gustan, paso… A los dieciséis terminé templándome bien feo de un morocho medio trinchudo 😅.

▶️ No escupas al cielo que en la cara te cae.

Crecí rodeada de mis primos (mayores y menores). Uno de mis primos mayores es todo un personaje de película, pero de película de terror: mitómano, mujeriego, borracho, el alma de las fiestas… (como primo es recontra chévere, pero como pareja…my God). Siempre me cayeron mal los tipos así, los evitaba y rechazaba, hasta decía de sus enamoradas: ilusas no se dan cuenta con quién están. Un día bajé la guardia y yo fui la ilusa que terminó hasta las orejas con un Pepe Lucho 😂.

▶️ No escupas al cielo que en la cara te cae.

De todas las ramas del Derecho, por la que menos sentí inclinación desde siempre fue Derecho Penal, incluso me metía a los cursos de “Derecho Penal” y “Derecho Procesal Penal” con el profesor más “fácil”. Y por esos azares de la vida que uno no se explica, terminé trabajando en esta área 🙄.

▶️ No escupas al cielo que en la cara te cae.

En los últimos años, en conversaciones con amigos, sacando la cuenta del kilometraje que vamos acumulando y que cada vez somos menos los solteros sin hijos, es constante el manifestar que queremos encontrar a “esa persona” que sea soltera y que aún no tenga hijos, ¿es mucho pedir eso a nuestros treinta y picos? 🤔En varias ocasiones he repetido que quiero una “combi vacía” y lo primero que hago es fijarme en un hombre soltero, pero con hijo (conozco a varios que les ha caído este escupitajo).

▶️ No escupas al cielo que en la cara te cae.

Ahora miro para atrás y la explicación que le doy a cada escupitajo que en la cara me ha caído es simple: Dios me enseña a ser humilde y a no decir “de esta agua no he de beber”. A ver si ya voy aprendiendo.

Zu